Una controversia se generó alrededor del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) luego de que surgieran críticas por una presunta directriz relacionada con el lenguaje utilizado por la entidad para referirse a los menores de edad.
El debate comenzó después de una denuncia de la representante a la Cámara Lourdes Mateus, del Pacto Histórico por el Huila, quien señaló que existiría una directriz interna que ordenaría prescindir de la palabra “niña” y utilizar expresiones como “niños y adolescentes” dentro de las comunicaciones institucionales.
La denuncia generó cuestionamientos sobre la manera en que el ICBF estaría construyendo su lenguaje oficial y sobre la decisión de utilizar determinados términos para referirse a la población que hace parte de su ámbito de protección.
Ante la polémica, la directora del ICBF, Carolina Restrepo, hizo público un comunicado interno en el que pidió realizar una “precisión institucional” sobre la forma en que la entidad se refiere a su misión.
Según explicó Restrepo, la misión del Instituto es la “protección integral de la niñez, la adolescencia y las familias en Colombia”. Posteriormente, la funcionaria aclaró que cuando se utiliza el concepto “niñez”, este comprende tanto a los niños como a las niñas del país.

La explicación se produjo en medio de un debate más amplio sobre el lenguaje utilizado por las instituciones públicas y la manera en que este representa a diferentes grupos de la población.
El caso ha llamado la atención debido a que el ICBF es una de las principales entidades del Estado encargadas de la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes en Colombia. Por esta razón, cualquier modificación o directriz relacionada con la manera de nombrar a esta población puede generar discusión política y social.
La denuncia de la representante Mateus puso el tema en el centro del debate, mientras que la respuesta de la directora buscó precisar el alcance de la terminología utilizada oficialmente por la entidad.
Por ahora, la controversia se concentra en determinar si efectivamente existió una instrucción interna para evitar específicamente el uso de la palabra “niña” o si se trató de una interpretación de las orientaciones institucionales sobre el lenguaje.
La directora del ICBF sostuvo que el término “niñez” incluye a todos los niños y todas las niñas del país, una aclaración que busca despejar dudas frente a las críticas que surgieron después de conocerse la denuncia.
El episodio ocurre además en un contexto político en el que el lenguaje relacionado con género, infancia y educación se ha convertido en uno de los temas de discusión de la actual administración nacional.
Por ahora, el debate continúa y ha generado reacciones desde distintos sectores. Mientras algunos cuestionan cualquier decisión que pueda interpretarse como una exclusión de la palabra “niña” en documentos oficiales, otros consideran que el uso de términos generales como “niñez” puede incluir a toda la población infantil.
Lo cierto es que la discusión puso nuevamente sobre la mesa la importancia del lenguaje institucional cuando se trata de entidades encargadas de garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes.
El ICBF deberá continuar aclarando el alcance de sus orientaciones internas para evitar interpretaciones diferentes y establecer con precisión cuáles son los términos que deben utilizarse en sus comunicaciones oficiales.

La controversia continúa: mientras se conocen más detalles sobre la supuesta directriz denunciada, la dirección del ICBF ha insistido en que el concepto de “niñez” utilizado en su misión institucional comprende tanto a niños como a niñas.
