Una investigación disciplinaria fue abierta contra varios uniformados de la Policía luego de que se conociera un video en redes sociales en el que se observa un procedimiento ocurrido en inmediaciones del CAI San Diego, en el centro de Bogotá, que terminó involucrando a varias personas, entre ellas una menor de edad.

Los hechos que son materia de investigación se remontan al pasado 8 de agosto, cuando uniformados del CAI realizaron un procedimiento de registro a varias personas. De acuerdo con la versión entregada por la Policía, durante el procedimiento uno de los ciudadanos habría intentado huir y posteriormente fue interceptado a varias cuadras del lugar.

Según explicó el coronel Nelson Perdomo, comandante de la Estación de Policía Santa Fe, durante ese momento el hombre se encontraba en un alto grado de exaltación y habría agredido a una uniformada. Por esta razón, fue trasladado a las instalaciones policiales para adelantar el procedimiento correspondiente y posteriormente ser judicializado.

Sin embargo, la situación no terminó allí. De acuerdo con la versión oficial, posteriormente un grupo de personas llegó hasta el CAI San Diego e intentó ingresar a las instalaciones. La Policía asegura que durante ese momento se presentaron palabras soeces y comportamientos considerados violentos.

En medio de esta situación se habría producido una confrontación con una adolescente de 17 años, quien, según la versión entregada por las autoridades, habría agredido a una uniformada. Ante esto, los policías habrían utilizado la fuerza para controlar la situación.

Precisamente, las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales generaron cuestionamientos sobre la manera en que actuaron algunos de los uniformados. En los videos se observa un enfrentamiento entre policías y varias personas, situación que llevó a que se plantearan denuncias y señalamientos relacionados con un posible abuso de autoridad.

Ante la difusión de las imágenes, las autoridades decidieron abrir una investigación disciplinaria para establecer si los uniformados actuaron conforme a los protocolos establecidos y determinar si hubo algún comportamiento irregular durante el procedimiento.

La investigación será fundamental para establecer qué ocurrió exactamente durante los hechos y determinar las responsabilidades individuales que puedan existir.

¿Qué dice la Policía?

La institución ha entregado su propia versión de lo ocurrido. El coronel Nelson Perdomo explicó que el procedimiento comenzó con un registro solicitado por los uniformados y que posteriormente se presentó una agresión contra una integrante de la Policía.

Según la institución, el uso de la fuerza contra la menor se produjo después de que la adolescente presuntamente agrediera a una uniformada. La Policía sostiene que en ese momento fue necesario utilizar la fuerza para controlar la situación.

Además, un hombre fue capturado por el presunto delito de violencia contra servidor público y tenía un comparendo relacionado con una infracción al Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.

La adolescente de 17 años también fue aprehendida por el mismo delito y por el presunto delito de daño en bien ajeno, según la información entregada por la Policía.

No obstante, la apertura de la investigación disciplinaria significa que las actuaciones de los uniformados también serán revisadas por las autoridades competentes, independientemente de las conductas que se les atribuyen a las personas involucradas en el procedimiento.

Policía dice que colaborará con la investigación

Tras la polémica generada por las imágenes, la Policía Nacional manifestó que rechaza cualquier actuación de sus integrantes que vaya en contra de los principios constitucionales y aseguró estar dispuesta a colaborar con las investigaciones.

La institución señaló que cualquier comportamiento irregular por parte de sus miembros debe ser investigado y, si corresponde, sancionado conforme a las normas.

Por ahora, será la investigación disciplinaria la que deberá establecer si los uniformados actuaron de acuerdo con los protocolos y si el uso de la fuerza estuvo justificado en las circunstancias que rodearon el procedimiento.

El caso también vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el uso proporcional de la fuerza por parte de las autoridades y la necesidad de contar con procedimientos claros cuando se presentan confrontaciones entre policías y ciudadanos.

Mientras avanza la investigación, las autoridades deberán analizar las imágenes difundidas, los testimonios de las personas involucradas y los demás elementos disponibles para reconstruir lo ocurrido en el CAI San Diego.

El caso continúa bajo investigación: hasta que las autoridades competentes determinen responsabilidades, las acusaciones sobre una eventual actuación irregular de los uniformados deben entenderse como materia de investigación y no como hechos definitivamente establecidos.