El cierre de diciembre y la llegada del Año Nuevo convierten a las principales vías de entrada y salida de Bogotá en verdaderos embudos. Miles de viajeros se movilizan hacia distintos destinos para despedir el año o regresar a la capital, generando una alta congestión en corredores clave como la Autopista Sur, una situación que golpea de lleno a Soacha y a quienes dependen de este paso para entrar o salir de Bogotá.
A este panorama se suma un factor que ya es parte del día a día de los soachunos: las constantes demoras en las fases II y III de TransMilenio. Las obras, que prometían mejorar la movilidad, hoy siguen generando cierres, reducción de carriles y cuellos de botella que complican aún más el tránsito en plena temporada de alto flujo vehicular.
En este contexto, el pico y placa continúa siendo una de las herramientas clave para intentar ordenar la movilidad en la capital. Aunque polémica, la medida busca reducir la cantidad de vehículos particulares en circulación y evitar el colapso de las vías, especialmente en momentos críticos como los festivos de fin de año.
Cambios en el pico y placa para iniciar el 2025
El año arranca con modificaciones temporales en la medida. Este jueves 1 de enero, al tratarse de un día festivo, no habrá pico y placa en Bogotá, permitiendo la libre circulación de vehículos particulares y facilitando el retorno de miles de viajeros.
A esto se suma que el viernes 2 de enero, por decisión del alcalde de Bogotá, tampoco se aplicará la restricción, extendiendo por un día más la flexibilización para aliviar la presión vehicular tras las celebraciones de Año Nuevo.
Soacha: libre circulación, pero con vías colapsadas
Aunque la suspensión del pico y placa busca mejorar la movilidad, para Soacha el reto sigue siendo mayor. La Autopista Sur, ya afectada por las obras de TransMilenio, enfrenta un aumento significativo del tráfico sin que existan soluciones estructurales inmediatas.
Conductores y viajeros deben armarse de paciencia, planear sus desplazamientos con tiempo y asumir que, pese a la eliminación temporal de la restricción, el paso por Soacha continuará siendo complejo mientras las obras sigan avanzando a ritmo lento.
El 2025 comienza con alivios parciales para Bogotá, pero con Soacha atrapada entre trancones, obras inconclusas y promesas de movilidad que aún no se cumplen.
