Bogotá vuelve a poner sobre la mesa el bolsillo de los ciudadanos. La Alcaldia de Bogotá presentó un borrador con el posible nuevo valor del pasaje de TransMilenio, una propuesta que reabre el debate sobre el costo del transporte público, la sostenibilidad del sistema y el impacto directo en millones de usuarios que dependen a diario del servicio para trabajar, estudiar y movilizarse por la ciudad.
Bogotá vuelve a enfrentar un debate que toca directamente el bolsillo de millones de ciudadanos. La Alcaldía de Bogotá presentó un borrador con el posible ajuste en la tarifa del pasaje de TransMilenio, una propuesta que reabre la discusión sobre el costo del transporte público, la sostenibilidad financiera del sistema y el impacto diario en quienes dependen de él para trabajar, estudiar y movilizarse por la ciudad.
El anuncio, realizado este 1 de enero, ha generado inquietud entre usuarios, sindicatos, sectores productivos y organizaciones sociales, que advierten sobre las consecuencias económicas de un nuevo incremento en un servicio que ya representa una carga significativa para muchas familias.
La discusión no es menor. TransMilenio sigue siendo el principal medio de transporte para millones de bogotanos. Cualquier variación en su tarifa no solo afecta el presupuesto mensual de los hogares, sino también la dinámica de movilidad de una ciudad donde el transporte público es una necesidad esencial.
¿Qué propone la Alcaldía para el pasaje?
La Alcaldia argumenta que el posible ajuste responde, principalmente, al incremento del 23 % en el salario mínimo, una cifra superior a la que se había considerado inicialmente en la modelación financiera del sistema. Este aumento impacta directamente los costos operativos, especialmente en lo relacionado con personal y funcionamiento.
La propuesta presentada contempla un incremento de 350 pesos en la tarifa del pasaje. Inicialmente, el Concejo de Bogotá había aprobado un presupuesto para el Fondo de Estabilización Tarifaria (FET) por $3.295.264 millones, partiendo de un aumento proyectado de 250 pesos. Sin embargo, tras revisar el impacto del nuevo salario mínimo, TransMilenio concluyó que el ajuste debía ser mayor.
De concretarse esta propuesta, la tarifa plena pasaría a ser de $3.550, una cifra que ya genera preocupación entre los usuarios frecuentes del sistema.
¿Cuánto subió en 2025?
Desde el 18 de enero de 2025, el pasaje de TransMilenio se fijó en $3.200, tras un incremento del 8,47 %, porcentaje que estuvo por debajo del aumento del salario mínimo decretado ese año, que fue del 9,54 %.
Ese mismo año entró en funcionamiento TransMiPass, un paquete de pasajes pensado para aliviar el gasto de los usuarios frecuentes. A través de este esquema, los ciudadanos pueden adquirir 65 pasajes por $160.000, que deben utilizarse en un periodo de 30 días. Esto representa un ahorro aproximado del 23 % frente a la tarifa plena de 2025, aunque el beneficio no incluye los transbordos.
La posibilidad de que el pasaje de TransMilenio aumente ha activado una discusión crucial sobre transporte, economía familiar, sostenibilidad pública y equidad social en Bogotá. La administración local insiste en la necesidad de construir un sistema financieramente sostenible, pero el reto será encontrar un punto de equilibrio donde la tarifa no pese más de lo que el usuario puede soportar.
