Un nuevo pronunciamiento público ha generado controversia en el escenario político de Soacha, luego de que se cuestionara el respaldo del alcalde Julián Sánchez “Perico” al candidato Luis Roberto Gonzalez Peñaloza luego de ser señalado en el pasado por presuntos comportamientos inadecuados contra mujeres.

El debate surge a raíz de denuncias que, según el pronunciamiento difundido, habrían sido realizadas hace aproximadamente tres años, cuando varias mujeres hicieron públicos chats en los que el señalado presuntamente utilizaba su posición de poder para manipularlas.

Aunque las acusaciones no han derivado según la información pública conocida en una condena judicial, el tema vuelve al centro de la discusión debido al apoyo político que actualmente recibe.

Cuestionamientos sobre coherencia institucional

La crítica se centra en lo que algunos sectores consideran una contradicción entre el discurso institucional y las decisiones políticas.

Recientemente, la administración municipal anunció la creación de una Secretaría de la Mujer y ha contemplado en su Plan de Desarrollo la implementación de un Observatorio de Mujer y Género. Estas iniciativas buscan fortalecer la prevención y atención de violencias basadas en género en el municipio.

Sin embargo, el respaldo a un aspirante previamente señalado ha generado cuestionamientos sobre la coherencia entre las políticas públicas anunciadas y las alianzas electorales.

“¿La violencia contra la mujer se combate en el papel pero se respalda en las urnas?”, es una de las preguntas que circula en el debate público.

Violencia política y mensaje institucional

El pronunciamiento advierte que cuando una figura pública respalda a alguien que enfrenta señalamientos de este tipo, el mensaje que puede percibirse socialmente es delicado, especialmente en un contexto donde muchas mujeres denuncian temor a hablar por miedo a la estigmatización o la revictimización.

En ese sentido, se ha planteado que más allá de los discursos, la ciudadanía exige coherencia entre las banderas institucionales y las decisiones políticas concretas.

Un debate que trasciende lo electoral

El caso abre nuevamente la discusión sobre la responsabilidad ética de los liderazgos políticos al momento de otorgar avales o respaldos, particularmente cuando existen denuncias públicas relacionadas con violencia de género.

Mientras tanto, distintos sectores ciudadanos han pedido claridad frente a los hechos y coherencia entre las políticas de protección a la mujer y las decisiones en el escenario electoral.

El debate continúa abierto en Soacha, en medio de una creciente exigencia social por transparencia y acciones contundentes frente a cualquier forma de violencia contra las mujeres.