Un estudio del Consejo Regulador del Tequila (CRT) ubicó a Colombia como el segundo mayor consumidor de tequila en América Latina, solo detrás de México. El país también figura entre los 10 principales importadores del mundo, lo que evidencia el auge de esta bebida entre los colombianos y un cambio en las tendencias de consumo de licor.

El tequila gana terreno frente a las bebidas tradicionales

Aunque la cerveza, el ron y el aguardiente continúan siendo las bebidas alcohólicas más populares en el país, el tequila ha logrado abrirse paso en los últimos años, sobre todo entre los consumidores jóvenes y adultos que buscan experiencias más sofisticadas y premium.

De acuerdo con el CRT, la demanda de tequila 100 % agave ha crecido de manera sostenida en Colombia, impulsada por el interés en productos de origen artesanal y por la expansión de marcas internacionales en el mercado nacional.

“Colombia representa uno de los mercados más dinámicos de América Latina para el tequila. Su crecimiento anual supera el 20 %”, indicó un vocero del Consejo Regulador del Tequila.

Colombia, segundo lugar en consumo latinoamericano

El estudio del CRT destaca que Colombia ocupa el segundo puesto en consumo de tequila en América Latina, solo superado por México, país productor y líder histórico de esta bebida.
Además, Colombia se posiciona como el único país latinoamericano dentro del top 10 mundial de importadores, superando a mercados como España, Francia y Estados Unidos en crecimiento proporcional.

Según el informe, este auge está relacionado con el aumento del poder adquisitivo en algunos sectores, la popularidad de la coctelería mexicana y la apertura de bares especializados en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali.

Una tendencia en expansión entre los jóvenes

El consumo de tequila en Colombia también refleja una transformación cultural: las nuevas generaciones buscan bebidas asociadas con la identidad, la autenticidad y el disfrute social responsable.
La presencia de marcas premium, eventos temáticos y campañas digitales ha contribuido a que el tequila deje de ser una bebida ocasional para convertirse en parte del consumo habitual de ocio.

“El tequila ya no es solo para brindar en fiestas; se está convirtiendo en una bebida de experiencia, con rituales de degustación y maridaje”, explicó un representante del sector gastronómico en Bogotá.

Impacto económico y cultural

La expansión del tequila en Colombia también tiene un componente económico. La importación de bebidas destiladas mexicanas ha crecido un 25 % en el último año, según cifras de la DIAN, lo que beneficia tanto al comercio binacional como al sector gastronómico y turístico.

Para los expertos, este crecimiento podría mantenerse si se promueven prácticas de consumo responsable y se fortalecen los controles sobre bebidas adulteradas, un problema que aún preocupa en el país.

El auge del tequila en Colombia demuestra cómo el país está diversificando sus hábitos de consumo y adoptando nuevas influencias culturales.
Sin embargo, la pregunta queda abierta: ¿logrará el tequila desplazar al aguardiente como símbolo del licor colombiano, o será solo una moda pasajera impulsada por el marketing y las redes sociales?