Lo que debía ser una mañana festiva de Halloween se convirtió en tragedia en el occidente de Bogotá. El pasado 31 de octubre, un grave accidente de tránsito en la avenida Mutis (calle 63 con carrera 98) dejó dos motociclistas muertos, entre ellos Viviana Marcela Suárez Isaza, una joven madre de 30 años.

El siniestro, captado por cámaras de seguridad, muestra el instante en que tres motocicletas, un vehículo particular y un bus del SITP colisionaron tras la pérdida de control de un automóvil que invadió el carril contrario. La magnitud del impacto fue tal que las autoridades tardaron varias horas en atender la emergencia y recuperar los cuerpos.


“Dejó un niño de 3 años huérfano”

La víctima, Viviana Suárez Isaza, era madre de un pequeño de tres años que hoy quedó huérfano. Su hermano, Jhon Anderson Isaza, habló con el canal CityTV y relató la devastadora escena al llegar al lugar del accidente.

“Cuando llegué, el vehículo aún estaba volteado. Me acerqué y vi botellas de licor dentro del carro. Tomé unas fotos y videos; fue muy doloroso ver eso”, narró entre lágrimas.

El hombre también expresó su indignación por la irresponsabilidad de los conductores que conducen bajo los efectos del alcohol:

“Dejó un niño de 3 años huérfano, muy duro por la irresponsabilidad de gente que no se sabe controlar, que no sabe medir las consecuencias de sus actos”.


Irresponsabilidad al volante y una fuga que indigna

De acuerdo con el teniente coronel John Silva, jefe seccional de Tránsito y Transporte de Bogotá, la escena fue procesada y los resultados fueron remitidos a la Fiscalía General de la Nación para establecer responsabilidades.
Sin embargo, horas después se confirmó que el conductor que habría causado el accidente huyó del lugar, y según versiones preliminares, estaba bajo los efectos del alcohol.

En el punto del siniestro aún permanecen rastros del impacto: vidrios rotos, partes de los vehículos y las botellas que habrían salido volando tras el choque.

Testigos consultados por CityTV afirmaron que no es la primera vez que ocurre un accidente similar en ese sector, y apuntaron al consumo de licor como causa recurrente.

“Fueron unas personas que estaban tomando licor, y ya ha pasado varias veces. Casi todos los accidentes aquí han sido por alcohol”, dijo uno de los vecinos.


Justicia y memoria para las víctimas

El caso de Viviana Suárez Isaza ha despertado un profundo debate sobre la falta de control y sanción a los conductores ebrios en Bogotá, una problemática que, según cifras de la Secretaría de Movilidad, ha cobrado la vida de más de 200 personas en lo que va del año.

Mientras las autoridades buscan a los responsables, familiares y amigos de Viviana piden justicia y medidas más estrictas para evitar que el dolor de su historia se repita en otros hogares.