Luis Díaz anotó los dos goles de Bayern Múnich ante PSG, pero en un giro dramático fue expulsado por una fuerte patada a Achraf Hakimi. La tarjeta roja amenaza su continuidad en la Liga de Campeones.
Un inicio de ensueño convertido en tragedia
El colombiano abrió el marcador al minuto 4, aprovechando un rebote en el área rival, y poco después amplió la ventaja dejando en evidencia al defensor Marquinhos con una jugada de alta técnica.
Parecía que el partido era suyo hasta que, en el minuto 45+7, una barrida con vehemencia al rival Achraf Hakimi que acabó llorando tras recibir el golpe cambió el curso del duelo. Aunque inicialmente recibió amarilla, la intervención del VAR aceleró la revisión y derivó en roja directa.
Las implicaciones deportivas y disciplinarias
Esta es la cuarta expulsión en la carrera profesional de Díaz, un registro poco habitual en su trayectoria, y al recibir tarjeta roja, Díaz se perderá al menos las próximas dos jornadas de la fase de liga de la Champions, lo que debilita la ofensiva del Bayern sin su figura.

Qué acierta y qué queda en deuda
Aciertos:
- Reaparición goleadora de Díaz en un gran escenario, demostrando que tiene capacidad para marcar diferencias.
- El equipo sacó ventaja inicial que pudo reflejar su superioridad futbolística.
Deudas:
- La acción que derivó en la expulsión empaña su gran inicio y deja al equipo con inferioridad numérica clave.
- La lesión del rival y la peligrosidad de la acción generan críticas sobre la agresividad y el riesgo asumido.
- El Bayern deberá reorganizar su ataque sin el colombiano en los próximos partidos, lo cual puede romper el ritmo ofensivo que inició Díaz.
¿Qué sigue para Díaz y el Bayern?
El club alemán deberá ajustar su esquema para encarar los próximos compromisos sin su extremo estrella. Díaz, por su parte, tendrá que recuperar no solo su forma física, sino su imagen disciplinaria y mental para asegurar su rol en el torneo.
En lo personal, el colombiano tiene mucho que replantear: goles sí, pero también control en momentos de tensión. La Champions exige alto rendimiento y cero errores de este tipo.
Luis Díaz vivió uno de los partidos más contradictorios de su carrera: dominó la escena con goles, pero abandonó pegado al césped tras una patada que cambió el rumbo del juego. En el fútbol de élite, los héroes pueden convertirse en villanos en un instante. Ahora tendrá que demostrar que su talento no se ve opacado por decisiones desafortunadas.
