Un taxista que protagonizó un enfrentamiento con otros conductores en inmediaciones del aeropuerto El Dorado, en Bogotá, podría enfrentar varias consecuencias penales luego de que, según las autoridades, presuntamente accionara un arma traumática durante el altercado y posteriormente disparara contra los policías que lo perseguían.

Los hechos ocurrieron hacia las 7:30 de la noche del miércoles 23 de septiembre y generaron momentos de tensión entre quienes se encontraban en la zona. El caso ahora está en manos de las autoridades, que deberán establecer exactamente qué ocurrió y qué conductas pueden atribuirse al conductor.

Disparos contra policías podrían agravar la situación

Uno de los aspectos que será analizado por la Fiscalía tiene que ver con los disparos que el taxista habría realizado contra los uniformados durante la persecución.

De acuerdo con el análisis jurídico citado en el material, esta conducta podría configurar el delito de violencia contra servidor público, contemplado en el artículo 429 del Código Penal, cuya pena parte de cuatro años y puede llegar hasta ocho años de prisión.

Sin embargo, debido a que los presuntos afectados serían integrantes de la Fuerza Pública y se habría utilizado un arma o dispositivo menos letal, podrían existir circunstancias de agravación. Bajo ese escenario, la pena podría ubicarse entre seis años y 13 años y cuatro meses, aunque esto dependerá de lo que logre demostrarse durante el proceso.

También se analiza una posible tentativa de homicidio

Uno de los escenarios de mayor gravedad se presentaría si la investigación logra establecer que los disparos contra los uniformados fueron realizados con la intención de causarles la muerte.

En ese caso podría estudiarse una eventual tentativa de homicidio agravado. Para determinarlo, las autoridades tendrían que analizar elementos como la distancia entre el agresor y los policías, la trayectoria de los proyectiles, la dirección del arma, el número de disparos y las características del dispositivo utilizado.

Frente al enfrentamiento inicial con otros taxistas, también será necesario establecer cuál habría sido la intención del conductor al accionar el arma.

Si se demuestra que buscaba causarles la muerte, podría analizarse igualmente una tentativa de homicidio. Si, por el contrario, los disparos tuvieron como finalidad intimidar a los otros conductores, podría estudiarse una conducta relacionada con amenazas o intimidación mediante arma o dispositivo menos letal.

El arma traumática también será objeto de investigación

Otro punto que deberán establecer las autoridades es la situación jurídica del arma traumática que habría sido utilizada durante el episodio.

Será necesario determinar sus características técnicas, su clasificación y si el conductor contaba con las autorizaciones correspondientes para portarla.

Dependiendo de lo que establezca la investigación y de las características específicas del dispositivo, también podría entrar en discusión la aplicación de las normas relacionadas con el porte ilegal de armas.

Además, las autoridades deberán establecer si durante el episodio hubo personas lesionadas o daños materiales. Dependiendo de las pruebas recopiladas, podrían analizarse otras conductas como lesiones personales o daño en bien ajeno.

Por ahora, ninguno de estos delitos puede darse por establecido de manera definitiva. Será la investigación de la Fiscalía y las decisiones de las autoridades judiciales las que determinen qué cargos podrían formularse y cuál sería la eventual responsabilidad del taxista.

El caso ocurrió en una zona de alta circulación de Bogotá y generó alarma entre conductores y ciudadanos que se encontraban cerca del aeropuerto El Dorado.