La Selección enfrentará por primera vez en su historia a Uzbekistán, una escuadra asiática que llega con hambre de protagonismo y bajo la dirección de un técnico con pasado campeón del mundo con Italia.
Contexto: un debut mundialista que nadie quiere subestimar
La Copa Mundial de la FIFA 2026 marcará un antes y un después en la historia del fútbol, no solo por su formato ampliado y sus tres sedes Estados Unidos, México y Canadá, sino porque permitirá el debut de selecciones que nunca habían pisado el mayor escenario del balompié internacional. Una de ellas es Uzbekistán, un rival que, aunque poco mediático, llega con argumentos suficientes para exigir respeto.
Para la Selección Colombia, el estreno en el Mundial no será un simple trámite. El sorteo determinó que su primer partido será ante el conjunto uzbeko, un equipo que mezcla disciplina táctica, crecimiento sostenido y la dirección de un técnico con pasado glorioso en el fútbol europeo.
Uzbekistán: una clasificación histórica
Uzbekistán logró por primera vez en su historia la clasificación a una Copa del Mundo, consolidando años de trabajo en divisiones juveniles y una apuesta clara por la competitividad internacional. El equipo asiático aprovechó el aumento de cupos para la AFC, pero su clasificación no fue casualidad: mostró regularidad, orden y solidez en las eliminatorias.
Este logro ha sido celebrado como un hito nacional, al punto de que el fútbol se ha convertido en un símbolo de orgullo y unidad para el país.
Un técnico campeón del mundo al mando
Uno de los grandes focos de atención es su entrenador, Fabio Cannavaro un exfutbolista que fue campeón del mundo con Italia, experiencia que ahora traslada al banquillo. Su llegada le dio un salto de calidad a la selección, especialmente en aspectos como la lectura de partido, el manejo de la presión y la estructura defensiva.

Bajo su mando, Uzbekistán se caracteriza por:
- Bloques defensivos compactos
- Transiciones rápidas
- Juego físico y disciplinado
- Alta intensidad sin balón
Un estilo que suele incomodar a selecciones que parten como favoritas.
Colombia: favoritismo, pero con cautela
Para Colombia, el partido inaugural será clave. Arrancar con victoria es fundamental para avanzar en el grupo, pero el cuerpo técnico sabe que subestimar al debutante sería un error grave. La historia reciente de los mundiales ha demostrado que las selecciones “nuevas” suelen jugar sin presión y con alto grado de sorpresa.
El reto para la Tricolor será imponer jerarquía, controlar los tiempos del partido y evitar que el rival se sienta cómodo defendiendo.
El duelo entre Colombia y Uzbekistán no solo abrirá el camino de ambos en el Mundial 2026, sino que podría definir el tono del grupo. Para los asiáticos, será la oportunidad de escribir su primera página mundialista; para Colombia, una prueba temprana de madurez y ambición.
El balón aún no rueda, pero el mensaje es claro: en un Mundial, no existen partidos fáciles.
