Con arte, mensajes y una fuerte reivindicación de sus derechos, niñas y adolescentes del colectivo Resistencia Chiquita protagonizaron una manifestación frente a la sede del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Bogotá.

La jornada contó también con la participación de mujeres de otros colectivos, quienes se unieron a las intervenciones artísticas y a los mensajes dirigidos a la institución. La consigna que marcó la protesta fue clara: “Las niñas existimos”.

La manifestación se produjo semanas después de una controversia alrededor de un mural que había sido realizado por el colectivo y que, según reportó El Espectador, fue retirado por orden de la directora del ICBF, Carolina Restrepo. El medio también señaló que la funcionaria había solicitado eliminar la palabra “niñas” del lenguaje institucional.

Ante este contexto, las participantes volvieron a ocupar el espacio público mediante el arte como una forma de expresar su inconformidad y reclamar que las niñas y adolescentes sean reconocidas y escuchadas.

El mural y las demás intervenciones artísticas se convirtieron así en el centro de una manifestación que buscó llamar la atención sobre la importancia de reconocer a las niñas como sujetos de derechos y de garantizar espacios en los que puedan expresar sus opiniones y participar en las discusiones que las afectan.

Para Resistencia Chiquita, el acto también representa una forma de resistencia. La frase “Las niñas existimos” resume el mensaje que las participantes quisieron llevar frente a una institución cuya misión está directamente relacionada con la protección y garantía de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

La protesta generó reacciones y volvió a poner en el centro del debate el papel de las niñas y adolescentes en las políticas públicas, así como la importancia del lenguaje utilizado por las instituciones cuando se habla de población infantil y adolescente.

Más allá de las diferencias que existen alrededor de la controversia, la manifestación dejó una imagen poderosa: niñas y adolescentes utilizando el arte, la palabra y el espacio público para decir que quieren ser reconocidas, escuchadas y tenidas en cuenta.

La discusión ahora trasciende el mural. El debate gira alrededor de cómo las instituciones nombran, representan y garantizan los derechos de las niñas y adolescentes en Colombia.

“Las niñas existimos” fue el mensaje que quedó plasmado en la jornada. Una frase sencilla, pero cargada de significado para quienes participaron en la manifestación.