La búsqueda de Isabella Saavedra Caicedo terminó en la noche del jueves 13 de agosto, cuando las autoridades confirmaron el hallazgo de su cuerpo entre los escombros del edificio María Alvira, en el barrio Cuarto de Legua, en Cali. Era la última de las tres hermanas que permanecía desaparecida después del terremoto del 10 de agosto.
La historia de la familia Saavedra Caicedo se convirtió en uno de los episodios que más conmovió durante la emergencia. Jairo Saavedra, Victoria Caicedo y sus hijas Sofía e Isabella murieron tras el colapso de la edificación, mientras Ana María, la tercera de las trillizas, fue encontrada con vida durante las primeras horas y permanece hospitalizada.
El hallazgo de Isabella cerró varios días de búsqueda, pero también confirmó una tragedia familiar en la que solo una de las tres hermanas logró sobrevivir.
Isabella era la última que permanecía desaparecida
Desde el momento en que el edificio María Alvira se vino abajo, los organismos de socorro comenzaron las labores de búsqueda entre los restos de la estructura.
Cinco integrantes de la familia habían quedado atrapados bajo los escombros. La primera noticia que llevó algo de esperanza a sus familiares llegó cuando Ana María fue encontrada con vida.
La joven fue trasladada a un centro asistencial para recibir atención médica, mientras los equipos de rescate continuaban trabajando para localizar a sus hermanas y a sus padres.
Sin embargo, con el paso de las horas comenzaron a llegar las noticias más difíciles. El martes 11 de agosto se confirmó el hallazgo del cuerpo de Sofía y, posteriormente, durante la madrugada del miércoles, fueron encontrados los cuerpos de Jairo Saavedra y Victoria Caicedo.
Isabella continuó desaparecida durante varios días. Finalmente, en la tarde del jueves 13 de agosto, los equipos de búsqueda encontraron su cuerpo entre los escombros.
Con ello terminó la espera de sus familiares, aunque de la manera más dolorosa.
Las trillizas tenían una relación muy cercana
Desde que se conoció la historia de la familia, uno de los aspectos que más llamó la atención fue la relación que mantenían las tres hermanas.
Personas cercanas las describieron como jóvenes inseparables. María Juliana Perdomo, amiga de las trillizas, contó a medios locales que las hermanas habían compartido diferentes etapas de su vida.
Estudiaron juntas, estuvieron juntas durante la universidad y también trabajaban juntas. Su vínculo era tan estrecho que sus allegados aseguraban que prácticamente hacían todo acompañándose.
“Eran las mejores amigas, no se despegaban”, fue una de las frases con las que su amiga recordó la relación entre las tres.
Ahora, esa historia familiar quedó reducida a un recuerdo para Ana María, quien se convirtió en la única sobreviviente de las trillizas.

Ana María sobrevivió y permanece hospitalizada
Mientras los equipos de rescate buscaban a Isabella, Ana María permanecía bajo atención médica.
La joven fue rescatada con vida durante las primeras horas posteriores al terremoto, pero sufrió heridas que requirieron tratamiento especializado.
De acuerdo con la información conocida, tuvo una lesión en la pelvis y fue sometida a una cirugía. Actualmente permanece hospitalizada y en recuperación postoperatoria.
Su situación representa otro de los dramas que dejó la emergencia. Además de recuperarse de las lesiones provocadas por el derrumbe, Ana María deberá afrontar la pérdida de sus padres y de sus dos hermanas.
La última noche de Jairo y Victoria
Entre los recuerdos que quedaron de la familia también está lo ocurrido pocas horas antes del terremoto.
Jairo Saavedra y su esposa, Victoria Caicedo, estuvieron en un bar de Cali la noche del 9 de agosto. Allí compartieron uno de sus últimos momentos juntos.
El DJ Prilla, encargado de la música en el establecimiento, recordó que Jairo sacó a bailar a su esposa y pidió que sonara una canción que, según él mismo había contado, era una de sus favoritas.
El hombre incluso habló con el DJ sobre esa canción y le manifestó que quería que sonara el día de su muerte.
En ese momento se trataba simplemente de una conversación. Horas después, el terremoto cambiaría por completo la historia de la familia.
El DJ recordó posteriormente aquel encuentro y contó cómo la conversación adquirió otro significado después del derrumbe.
Un recuerdo de Jairo quedó entre los escombros
Después del colapso del edificio, el DJ Prilla también participó en las labores de búsqueda y remoción de restos.
Durante esos trabajos encontró una caja de discos que atribuyó a Jairo Saavedra. Se trataba de una colección de música salsa que, según el testimonio, había pertenecido al padre de las trillizas.
Entre los discos había trabajos de artistas y agrupaciones de salsa que formaban parte de la colección de Jairo.
El hallazgo terminó convirtiéndose en uno de los pocos objetos que quedaron visibles de la vida cotidiana de la familia después de que el edificio quedara reducido a escombros.

Una de las historias más dolorosas de la emergencia
El terremoto del 10 de agosto dejó una emergencia de grandes dimensiones en Cali.
De acuerdo con el reporte citado de la Alcaldía de Cali, la ciudad contabilizaba 104 personas fallecidas, 115 desaparecidas y 1.401 heridas. Además, se habían registrado 46 edificaciones colapsadas, 1.400 con daños estructurales y 373 edificios con orden de evacuación.
En medio de esas cifras, la historia de las trillizas Saavedra Caicedo se convirtió en un caso especialmente doloroso por la historia que había detrás de la familia.
Tres hermanas que crecieron juntas, estudiaron juntas y trabajaron juntas terminaron enfrentando la tragedia dentro del mismo edificio. Dos de ellas murieron y una logró sobrevivir.
El hallazgo de Isabella puso fin a la búsqueda de la última integrante de la familia que permanecía desaparecida. Pero para Ana María y sus seres queridos, la emergencia no terminó con la remoción de los escombros.
Ahora comienza una etapa distinta, marcada por la recuperación de la única sobreviviente y por la ausencia de Jairo, Victoria, Sofía e Isabella.
La historia de las trillizas quedó así ligada para siempre a una de las tragedias que más ha golpeado a Cali, no solo por la magnitud del terremoto, sino por la historia de una familia que, en cuestión de minutos, perdió casi por completo la vida que había construido junta.
